Te odio porque a todas horas pienso en ti y tú ni siquiera me recuerdas.
Te odio porque no puedo olvidarte y tú no demuestras amarme.
Te odio porque mi alma se ha quedado vacía de tanto amarte.
Te odio porque te miro y aún me sonrojo.
Te odio porque vive en mí un deseo que tú no sientes.
Te odio porque todo mi amor es sólo indiferencia para ti.
Te odio porque ni una lágrima te mereces y por ti las he llorado todas.
Te odio porque mi locura por ti se queda en amargura.
Te odio porque para mi fuiste todo y para ti yo no fui nada.
Te odio sobre todo porque, aunque lo desearía, ni odiarte un poco puedo.
lunes 17 de mayo de 2010
jueves 6 de mayo de 2010
ESCRIBIR POR ESCRIBIR
Escribir por escribir. Lo que venga a la mente. Antes lo hacía mucho y me desahogaba bastante. Vamos a ver cómo sale después de tanto tiempo ...
Cuan curiosa es la vida.
Qué de contracciones. Qué de vueltas. Qué de cambios. Qué ... inesperada.
Te vas forjando una personalidad, una forma de actuar con respecto a las cosas y personas que te rodean. Afianzas tus convicciones. Fijas tus pensamientos. Confías en lo pasado. Ves posibles y deseables futuros. Te vas descuidando a ti mismo ...
De repente ... por una serie de circunstancias, todo cambia.
Miras hacia atrás y turbado piensas en cómo has podido llegar a una situación tan alejada de lo que eras tú hace un tiempo.
Te pones a pensar en los errores y te das cuenta que esos pequeños detalles que pasaste por alto, igual no eran tan pequeños e igual han hecho que tu vida fuese en una dirección en lugar de otra.
Cuando crees que entiendes bien (en la medida de lo posible) a las personas, que más o menos puedes llegar a ponerte en el lugar de cualquiera y llegar a empatizar ... de repente te ves no sólo no entendiendo nada de nada de lo que ocurre, sino encima maldiciendo por no poder manejar la situación como muchas otras veces sí has podido.
Te das cuenta de que la gente prefiere callar y mirar para otro lado. Yo siempre he preferido las explicaciones. La verdad a la cara, sea cual sea. Porque lo que en un principio te puede llegar a hacer mucho daño, también es cierto que lo asumes antes y que puede que hasta le encuentres un sentido.
Un día bien y de repente al otro mal. Sin explicaciones. ¿He cambiado? no creo. ¿Te he decepcionado? Dímelo y explicamelo. Igual no hay posibilidad de enmendar el error, pero por lo menos sí de no volver a cometerlo.
Lo peor es cuando te aferras a una idea y descuidas el resto de tu vida. Ya me ha pasado en varias ocasiones y ... ha coincidido (sin ser coincidencia) con puntos de inflexión importantes en mi vida.
Entiendo que todos tenemos que tocar fondo antes de volver a subir. Y creo que en cierta forma hasta nos viene bien. Aprender una lección de la vida. Hacerte más fuerte. Con menos pájaros en la cabeza.
El problema es cuando la vida te ha dado tantos y tantos palos. Cuando sin haberte levantado de uno te da otro y otro (esto lo debe pensar medio mundo ... lo sé). Y yo, que tengo una cierta tendencia a ilusionarme, a vivir con pasión cada momento, cada vez caigo de más alto (altura emocional). Y el dolor es mayor. E igual hasta ahora no había pensado en que llegará un momento en el que el dolor será crónico (ejemplo: mi madre).
Puede que viva mucho pensando en el pasado. En los buenos tiempos (que los hubo y muy grandes ... tremendos. Podía comerme el mundo con 18/20 años).
Cuando echo la vista al pasado, siempre, irremediablemente me acuerdo de la música.
La música siempre ha tenido un lugar importante en mi vida. De alguna manera era una vía de escape para los problemas que pudiera tener. No había problema que no pudiera olvidar (temporalmente, eso sí) mientras ensayaba, componía en casa, daba un concierto o me emborrachaba vilmente con las hordas de personas que venían al local a vernos.
Qué grandes éramos.
Hace relativamente poco, y gracias al maldito internet, un amigo descubrió unas canciones nuestras (mias, qué cojones!!) en directo de hace más de 10 años. Y me dijo que nos habíamos adelantado a nuestro tiempo. Que ahora pasaríamos desapercibidos, pero que hace 10 años ... estábamos marcando estilo.
Sí, suena muy egocéntrico ... pero me gusta. Qué coño. No me apetece ir siempre de humilde por la vida (aunque ser humilde es importante y necesario).
El futuro me acojona.
Me gustaría vivir solo durante una temporada.
No sé si acabaría bien la cosa porque conmigo mismo nunca me he llevado bien ... pero necesito probarme de alguna manera. Probarme a mi mismo que no tengo esa dependencia de las personas. Esa dependencia del cariño, del contacto, de los sentimientos al fin y al cabo (porque para el resto soy totalmente independiente).
Los sentimientos. Mi gran punto débil. No sentir sería perfecto. Por sentir he llegado a darlo todo y quedarme sin nada. Cuando quiero ... quiero a muerte. Debería aprender a medir la intensidad, pero ... ¿quién puede?
Y hay otra cosa que me duele mucho. Cuando aprecias a alguien de verdad, llegas a quererle y ... de repente te das cuenta de lo falso que es. De que tal vez te ha estado engañando desde siempre sólo por conseguir sus intereses. Y cuando los ha conseguido o se ha dado cuenta de que no puede rascar más ... desaparece.
La vida no es complicada. Es la gente la que hace complicada la vida.
Hay algo que necesito sacarme de dentro. Olvidar. Pasar página. Pero no acabo de querer hacerlo. Tengo un sentimiento muy fuerte de la amistad y del cariño que me impide pasar de las personas. Pero para mi sería lo mejor, dado que las cosas han cambiado radicalmente. Ahora me hace más mal que bien. Más daño que ilusión.
En cuanto al corazón ... voy levantando mi muro de nuevo. No quiero saber nada de nadie en mucho tiempo. Aunque siempre digo lo mismo y acabo liándome. Pero algo me dice que esta vez va a ser diferente. Me costará muchísimo recuperar la confianza en mi mismo. Me costará muchísimo olvidar lo gusano que me he llegado a sentir. Pero aun espero un último golpe ...
Sea como sea, todas estas experiencias vividas en los últimos años me han hecho cambiar del todo. Y para mal. Me he vuelto una réplica oscura de mi mismo. Necesito cambiar de aires.
Reencontrarme.
Cuan curiosa es la vida.
Qué de contracciones. Qué de vueltas. Qué de cambios. Qué ... inesperada.
Te vas forjando una personalidad, una forma de actuar con respecto a las cosas y personas que te rodean. Afianzas tus convicciones. Fijas tus pensamientos. Confías en lo pasado. Ves posibles y deseables futuros. Te vas descuidando a ti mismo ...
De repente ... por una serie de circunstancias, todo cambia.
Miras hacia atrás y turbado piensas en cómo has podido llegar a una situación tan alejada de lo que eras tú hace un tiempo.
Te pones a pensar en los errores y te das cuenta que esos pequeños detalles que pasaste por alto, igual no eran tan pequeños e igual han hecho que tu vida fuese en una dirección en lugar de otra.
Cuando crees que entiendes bien (en la medida de lo posible) a las personas, que más o menos puedes llegar a ponerte en el lugar de cualquiera y llegar a empatizar ... de repente te ves no sólo no entendiendo nada de nada de lo que ocurre, sino encima maldiciendo por no poder manejar la situación como muchas otras veces sí has podido.
Te das cuenta de que la gente prefiere callar y mirar para otro lado. Yo siempre he preferido las explicaciones. La verdad a la cara, sea cual sea. Porque lo que en un principio te puede llegar a hacer mucho daño, también es cierto que lo asumes antes y que puede que hasta le encuentres un sentido.
Un día bien y de repente al otro mal. Sin explicaciones. ¿He cambiado? no creo. ¿Te he decepcionado? Dímelo y explicamelo. Igual no hay posibilidad de enmendar el error, pero por lo menos sí de no volver a cometerlo.
Lo peor es cuando te aferras a una idea y descuidas el resto de tu vida. Ya me ha pasado en varias ocasiones y ... ha coincidido (sin ser coincidencia) con puntos de inflexión importantes en mi vida.
Entiendo que todos tenemos que tocar fondo antes de volver a subir. Y creo que en cierta forma hasta nos viene bien. Aprender una lección de la vida. Hacerte más fuerte. Con menos pájaros en la cabeza.
El problema es cuando la vida te ha dado tantos y tantos palos. Cuando sin haberte levantado de uno te da otro y otro (esto lo debe pensar medio mundo ... lo sé). Y yo, que tengo una cierta tendencia a ilusionarme, a vivir con pasión cada momento, cada vez caigo de más alto (altura emocional). Y el dolor es mayor. E igual hasta ahora no había pensado en que llegará un momento en el que el dolor será crónico (ejemplo: mi madre).
Puede que viva mucho pensando en el pasado. En los buenos tiempos (que los hubo y muy grandes ... tremendos. Podía comerme el mundo con 18/20 años).
Cuando echo la vista al pasado, siempre, irremediablemente me acuerdo de la música.
La música siempre ha tenido un lugar importante en mi vida. De alguna manera era una vía de escape para los problemas que pudiera tener. No había problema que no pudiera olvidar (temporalmente, eso sí) mientras ensayaba, componía en casa, daba un concierto o me emborrachaba vilmente con las hordas de personas que venían al local a vernos.
Qué grandes éramos.
Hace relativamente poco, y gracias al maldito internet, un amigo descubrió unas canciones nuestras (mias, qué cojones!!) en directo de hace más de 10 años. Y me dijo que nos habíamos adelantado a nuestro tiempo. Que ahora pasaríamos desapercibidos, pero que hace 10 años ... estábamos marcando estilo.
Sí, suena muy egocéntrico ... pero me gusta. Qué coño. No me apetece ir siempre de humilde por la vida (aunque ser humilde es importante y necesario).
El futuro me acojona.
Me gustaría vivir solo durante una temporada.
No sé si acabaría bien la cosa porque conmigo mismo nunca me he llevado bien ... pero necesito probarme de alguna manera. Probarme a mi mismo que no tengo esa dependencia de las personas. Esa dependencia del cariño, del contacto, de los sentimientos al fin y al cabo (porque para el resto soy totalmente independiente).
Los sentimientos. Mi gran punto débil. No sentir sería perfecto. Por sentir he llegado a darlo todo y quedarme sin nada. Cuando quiero ... quiero a muerte. Debería aprender a medir la intensidad, pero ... ¿quién puede?
Y hay otra cosa que me duele mucho. Cuando aprecias a alguien de verdad, llegas a quererle y ... de repente te das cuenta de lo falso que es. De que tal vez te ha estado engañando desde siempre sólo por conseguir sus intereses. Y cuando los ha conseguido o se ha dado cuenta de que no puede rascar más ... desaparece.
La vida no es complicada. Es la gente la que hace complicada la vida.
Hay algo que necesito sacarme de dentro. Olvidar. Pasar página. Pero no acabo de querer hacerlo. Tengo un sentimiento muy fuerte de la amistad y del cariño que me impide pasar de las personas. Pero para mi sería lo mejor, dado que las cosas han cambiado radicalmente. Ahora me hace más mal que bien. Más daño que ilusión.
En cuanto al corazón ... voy levantando mi muro de nuevo. No quiero saber nada de nadie en mucho tiempo. Aunque siempre digo lo mismo y acabo liándome. Pero algo me dice que esta vez va a ser diferente. Me costará muchísimo recuperar la confianza en mi mismo. Me costará muchísimo olvidar lo gusano que me he llegado a sentir. Pero aun espero un último golpe ...
Sea como sea, todas estas experiencias vividas en los últimos años me han hecho cambiar del todo. Y para mal. Me he vuelto una réplica oscura de mi mismo. Necesito cambiar de aires.
Reencontrarme.
jueves 15 de abril de 2010
EL PRINCIPIO DE VARIOS FINES
Leí el otro día que la sensación de soledad en realidad no es tal, sino que es consecuencia de sentirse poco valorado y poco querido en tu entorno.
Es lógico. En realidad casi nunca estoy solo. Tengo amigos, tengo familia, tengo a mis animalejos. Pero tengo sentimiento de soledad.
Vivo de estímulos y sensaciones. Esto es un hecho. A mayor número de estímulos y sensaciones positivas, mayor autoestima, mejor humor y mejor actitud con respecto a la vida. La teoría es fácil.
Pero si no me llegan estímulos ni sensaciones positivas por parte de alguien, ya no tengo intención de seguir luchando por ello. Antes me sentía importante, me sentía querido. Ahora todo ha cambiado.
He luchado siempre por las cosas (por las personas, en realidad). Mucho más de lo que lo haría otra gente, estoy seguro. Pero la vida, supongo, me ha demostrado que muchas veces mis luchas son inútiles. Y creo que eso es lo que me hace sentir peor. Que lucho por nada. Por causas perdidas.
Una vez más, la arena se escapa entre mis manos, entre mis dedos.
Veo el principio del fin de cosas que me duelen porque no quiero perderlas.
Pero esta vez no seré yo el que ponga de mi parte por evitarlo, porque ya estoy cansado.
Si me siento poco valorado y poco querido, entiendo que puede ser por dos razones:
a) Que esté interpretando mal los mensajes de la gente. Que en realidad mi percepción sobre las cosas no es buena. Pero ... lo dudo, porque si hay algo que me funciona bien es la percepción. Por lo menos hasta ahora ...
b) Que realmente no se me valore y no se me quiera porque ... ni tengo valor ni soy suficientemente "atractivo" (no me refiero al físico) como para que la gente me quiera. Esto entiendo que puede estar motivado (este pensamiento) por mi baja autoestima actual. Pero creo más en esta opción, sin pretender dar pena, la verdad.
A lo largo de mi vida he oído a muchísima gente decirme lo creativo que era, lo buena persona, lo inteligente, lo gracioso y simpático, lo accesible que era, el buen rollo que generaba en el trabajo, lo currante que era en casa, lo educado que he sido con todo el mundo, detallista, responsable y un millón de chorradas más ... pero me da por pensar que todo esto, a pesar de sonar de puta madre (pa qué engañarnos), no tiene ningun valor para las personas.
No puedo dar más de mi. Aquí me bajo. Si tengo que mirar hacia otro lado, aunque duela lo voy a hacer porque este esfuerzo mental por reinventar vínculos/lazos/ánimos me fatiga y hasta me llega a trastornar (estaré haciéndome viejo, supongo).
Seguramente esto no sea bueno para mi. Pero repito: estoy cansado.
Que peleen otros por mi. Si realmente piensan que vale la pena.
Y sino, bueno ... acabaré solo en esta vida si tiene que ser.
Es lógico. En realidad casi nunca estoy solo. Tengo amigos, tengo familia, tengo a mis animalejos. Pero tengo sentimiento de soledad.
Vivo de estímulos y sensaciones. Esto es un hecho. A mayor número de estímulos y sensaciones positivas, mayor autoestima, mejor humor y mejor actitud con respecto a la vida. La teoría es fácil.
Pero si no me llegan estímulos ni sensaciones positivas por parte de alguien, ya no tengo intención de seguir luchando por ello. Antes me sentía importante, me sentía querido. Ahora todo ha cambiado.
He luchado siempre por las cosas (por las personas, en realidad). Mucho más de lo que lo haría otra gente, estoy seguro. Pero la vida, supongo, me ha demostrado que muchas veces mis luchas son inútiles. Y creo que eso es lo que me hace sentir peor. Que lucho por nada. Por causas perdidas.
Una vez más, la arena se escapa entre mis manos, entre mis dedos.
Veo el principio del fin de cosas que me duelen porque no quiero perderlas.
Pero esta vez no seré yo el que ponga de mi parte por evitarlo, porque ya estoy cansado.
Si me siento poco valorado y poco querido, entiendo que puede ser por dos razones:
a) Que esté interpretando mal los mensajes de la gente. Que en realidad mi percepción sobre las cosas no es buena. Pero ... lo dudo, porque si hay algo que me funciona bien es la percepción. Por lo menos hasta ahora ...
b) Que realmente no se me valore y no se me quiera porque ... ni tengo valor ni soy suficientemente "atractivo" (no me refiero al físico) como para que la gente me quiera. Esto entiendo que puede estar motivado (este pensamiento) por mi baja autoestima actual. Pero creo más en esta opción, sin pretender dar pena, la verdad.
A lo largo de mi vida he oído a muchísima gente decirme lo creativo que era, lo buena persona, lo inteligente, lo gracioso y simpático, lo accesible que era, el buen rollo que generaba en el trabajo, lo currante que era en casa, lo educado que he sido con todo el mundo, detallista, responsable y un millón de chorradas más ... pero me da por pensar que todo esto, a pesar de sonar de puta madre (pa qué engañarnos), no tiene ningun valor para las personas.
No puedo dar más de mi. Aquí me bajo. Si tengo que mirar hacia otro lado, aunque duela lo voy a hacer porque este esfuerzo mental por reinventar vínculos/lazos/ánimos me fatiga y hasta me llega a trastornar (estaré haciéndome viejo, supongo).
Seguramente esto no sea bueno para mi. Pero repito: estoy cansado.
Que peleen otros por mi. Si realmente piensan que vale la pena.
Y sino, bueno ... acabaré solo en esta vida si tiene que ser.
lunes 29 de marzo de 2010
3 AÑOS MÁS
Me siento descolocado. Raro. Sin un sitio en la vida. Sin un objetivo.
Me resulta curioso cómo el tiempo siempre me acaba dando la razón. Incluso en las cosas en las que parecía que no la podía tener o que me estaba equivocando.
Creo que tengo "olfato" para las situaciones. O instinto. Si yo pienso B y aun así mucha gente me dice A, normalmente tiendo a suponer que me equivoco y pienso que será A hasta que ... de repente resulta que es B.
No sé. Ya son muchas veces. Muchísimas. Es raro que me equivoque, excepto en tonterías. Me jode decirlo, pero es así. Ojalá me equivocara más.
Tengo esa sombra en mi mente. Esa idea de que me digan lo que me digan, hay algo que no funciona y que yo ya lo sabía.
Supongo que he fallado en mis ultimos objetivos. No sé qué he hecho mal, pero está claro que he fallado. Me duele muchísimo. Me quema, la verdad. Y no estoy en una buena situación como para salir adelante sin más, como otras veces. Porque en este caso, tengo más de una piedra cargada a la espalda.
No sé por qué hago ciertas cosas. Supongo que un poco a la desesperada. O tal vez queriendo engañarme a mi mismo. Tampoco entiendo a la gente. Quiero decir que parece que las cosas están claras y luego resulta que surgen incoherencias a miles, que encima me hacen dudar de los demás, de mi ... de todo. Y estando en esta situación sólo encuentro esa pequeña sombra en mi cerebro que me dice que desconfíe de todo, que algo no va bien, que lo que oigo y veo no se corresponde con la realidad.
Vaya mierda de vida ... la verdad.
Hasta la gente en la que más confías de vez en cuando tiene un puñal preparado para tu espalda.
No me siento feliz. No me siento querido. No me siento valorado. Me siento ... la peor mierda de este mundo.
Me gustaría echar un vistazo al futuro. Saber cómo será mi vida dentro de ... no sé, 5 o 6 años. O tal vez no me gustaría nada de nada. Desde luego, si las cosas siguen así ... no me gustaría nada de nada ver ese "futuro" que me espera.
Y mientras tanto ... trato de recomponer los pedazos de mi que se han ido rompiendo, dándome cuenta de que cuando pego un trozo, otro se cae por otra esquina. Así es imposible.
Siempre he sido un tío divertido, gracioso, con ganas de hacer cosas ... pero es que ahora no tengo ni puta gracia.
A veces simplemente me gustaría que se preocuparan por mi. Que me preguntaran qué me pasa o si estoy bien. Pero todo el mundo tiene sus problemas, y siempre son lo más importante de este mundo ... Lo entiendo, pero ... no lo entiendo.
Cuando alguien me cuenta sus problemas, NUNCA le intento hacer ver que los míos son iguales o más importantes. Siempre escucho, doy ánimos, busco sonrisas ... no machacho a la gente que está jodida. Sin embargo, parece que yo no tengo derecho a estar jodido. Que no tengo razones para sentirme mal o que bah, ya se me pasará.
Creo que tengo todo el derecho del mundo a estar mal.
Me resulta curioso cómo el tiempo siempre me acaba dando la razón. Incluso en las cosas en las que parecía que no la podía tener o que me estaba equivocando.
Creo que tengo "olfato" para las situaciones. O instinto. Si yo pienso B y aun así mucha gente me dice A, normalmente tiendo a suponer que me equivoco y pienso que será A hasta que ... de repente resulta que es B.
No sé. Ya son muchas veces. Muchísimas. Es raro que me equivoque, excepto en tonterías. Me jode decirlo, pero es así. Ojalá me equivocara más.
Tengo esa sombra en mi mente. Esa idea de que me digan lo que me digan, hay algo que no funciona y que yo ya lo sabía.
Supongo que he fallado en mis ultimos objetivos. No sé qué he hecho mal, pero está claro que he fallado. Me duele muchísimo. Me quema, la verdad. Y no estoy en una buena situación como para salir adelante sin más, como otras veces. Porque en este caso, tengo más de una piedra cargada a la espalda.
No sé por qué hago ciertas cosas. Supongo que un poco a la desesperada. O tal vez queriendo engañarme a mi mismo. Tampoco entiendo a la gente. Quiero decir que parece que las cosas están claras y luego resulta que surgen incoherencias a miles, que encima me hacen dudar de los demás, de mi ... de todo. Y estando en esta situación sólo encuentro esa pequeña sombra en mi cerebro que me dice que desconfíe de todo, que algo no va bien, que lo que oigo y veo no se corresponde con la realidad.
Vaya mierda de vida ... la verdad.
Hasta la gente en la que más confías de vez en cuando tiene un puñal preparado para tu espalda.
No me siento feliz. No me siento querido. No me siento valorado. Me siento ... la peor mierda de este mundo.
Me gustaría echar un vistazo al futuro. Saber cómo será mi vida dentro de ... no sé, 5 o 6 años. O tal vez no me gustaría nada de nada. Desde luego, si las cosas siguen así ... no me gustaría nada de nada ver ese "futuro" que me espera.
Y mientras tanto ... trato de recomponer los pedazos de mi que se han ido rompiendo, dándome cuenta de que cuando pego un trozo, otro se cae por otra esquina. Así es imposible.
Siempre he sido un tío divertido, gracioso, con ganas de hacer cosas ... pero es que ahora no tengo ni puta gracia.
A veces simplemente me gustaría que se preocuparan por mi. Que me preguntaran qué me pasa o si estoy bien. Pero todo el mundo tiene sus problemas, y siempre son lo más importante de este mundo ... Lo entiendo, pero ... no lo entiendo.
Cuando alguien me cuenta sus problemas, NUNCA le intento hacer ver que los míos son iguales o más importantes. Siempre escucho, doy ánimos, busco sonrisas ... no machacho a la gente que está jodida. Sin embargo, parece que yo no tengo derecho a estar jodido. Que no tengo razones para sentirme mal o que bah, ya se me pasará.
Creo que tengo todo el derecho del mundo a estar mal.
Etiquetas:
Enfadado,
Hundido,
Negativo,
Reflexionando,
Triste
martes 9 de marzo de 2010
"Respecto a lo que me paso, una amiga me dijo que el chasco me lo lleve por un motivo: espero que la persona que conozca sea como tú, y porque sentimentalmente eres lo mejor que me ha pasado, pero no todos son como tú y a ti en ese sentido te perdi,por mi culpa o lo que sea pero te perdi."
Estoy cansado de que me digan lo perfecto que soy.
No quiero ser perfecto. Quiero ser feliz.
Estoy cansado de que me digan lo perfecto que soy.
No quiero ser perfecto. Quiero ser feliz.
jueves 4 de marzo de 2010
PENSAMIENTOS ABRASIVOS
No puedo olvidarme de la suavidad de tu piel. De mis dedos sobre tu espalda, acariciándote dulcemente.
Los millones de sonrisas que me dedicaste en exclusiva. El sonido tan precioso de tu risa, que conseguía ponerme la piel de gallina.
Guardo en el recuerdo cada caricia en tu rostro. Cada beso que te di, siempre intentando transmitirte toda la dulzura y el cariño que sentía (y siento) por ti.
El primer abrazo, disfrutar viéndote comer las tostadas con jamoncito, el sonido de tu voz, tu precioso acento intentando imitar el mío ...
Y esa mirada tan bonita e intensa la tengo clavada en mi corazón como si fuera un arpón de pesca. Si tiro de ella hacia fuera, me desgarrará por dentro, pero si la sigo manteniendo ahí, iré muriendo poco a poco. ¿Qué hacer?
Ahora es el silencio el que me acompaña estos días. Mi corazón se va resquebrajándo poco a poco. Desangrándose. Pedazos y más pedazos caen y caen. Pensando en lo que he hecho bien y lo que he hecho mal. Pensando en si algo hubiera podido cambiar. Pensando en que seguro he perdido la oportunidad de mi vida.
Este estado de calma externa es el que más me preocupa. Porque en cualquier momento volveré a las andadas o haré alguna gilipollez.
No puedo pensar con claridad. Todo ese razonamiento lógico que me ha acompañado siempre ha desaparecido. En su lugar hay miles o millones de ideas sueltas, aparentemente inconexas (y una mierda!!), parte surgidas en base a mi fantasía, parte real y parte equivocación. Mi mente es ahora mismo una lavadora (De las buenas, de muchas revoluciones). Da vueltas y más vueltas a todo lo que hay dentro de ella. Sin suavizante. A pelo.
Supongo que en algún momento de mi vida habré pasado ya por esto, pero ahora mismo no lo recuerdo. Ahora siento como si todo esto fuera nuevo para mi, como si lo estuviera viviendo por primera vez. Y no sé cómo actuar o qué hacer. Y me siento aterrado.
Los peores momentos son al irme a la cama y al levantarme de ella. Termino el día mal y lo comienzo peor.
Me duele ... me duele ... me duele muchísimo. MUCHÍSIMO.
Sólo encuentro un pequeño desahogo escribiendo aquí (por no andar dando la brasa a nadie). Pero tampoco es un consuelo, porque lo leo después y vuelvo al puto infierno.
I´ve still got the blues for you ...
Used to be so easy to give my heart away.
But I found out the hard way,
there's a price you have to pay.
I found out that love was no friend of mine.
I should have known time after time.
So long, it was so long ago,
but I've still got the blues for you.
Used to be so easy to fall in love again.
But I found out the hard way,
it's a road that leads to pain.
I found that love was more than just a game.
You're playin' to win, but you lose just the same.
So long, it was so long ago,
but I've still got the blues for you.
So many years since I've seen your face.
Here in my heart, there's an empty space
where you used to be.
So long, it was so long ago,
but I've still got the blues for you.
Though the days come and go,
there is one thing I know.
I've still got the blues for you.
Los millones de sonrisas que me dedicaste en exclusiva. El sonido tan precioso de tu risa, que conseguía ponerme la piel de gallina.
Guardo en el recuerdo cada caricia en tu rostro. Cada beso que te di, siempre intentando transmitirte toda la dulzura y el cariño que sentía (y siento) por ti.
El primer abrazo, disfrutar viéndote comer las tostadas con jamoncito, el sonido de tu voz, tu precioso acento intentando imitar el mío ...
Y esa mirada tan bonita e intensa la tengo clavada en mi corazón como si fuera un arpón de pesca. Si tiro de ella hacia fuera, me desgarrará por dentro, pero si la sigo manteniendo ahí, iré muriendo poco a poco. ¿Qué hacer?
Ahora es el silencio el que me acompaña estos días. Mi corazón se va resquebrajándo poco a poco. Desangrándose. Pedazos y más pedazos caen y caen. Pensando en lo que he hecho bien y lo que he hecho mal. Pensando en si algo hubiera podido cambiar. Pensando en que seguro he perdido la oportunidad de mi vida.
Este estado de calma externa es el que más me preocupa. Porque en cualquier momento volveré a las andadas o haré alguna gilipollez.
No puedo pensar con claridad. Todo ese razonamiento lógico que me ha acompañado siempre ha desaparecido. En su lugar hay miles o millones de ideas sueltas, aparentemente inconexas (y una mierda!!), parte surgidas en base a mi fantasía, parte real y parte equivocación. Mi mente es ahora mismo una lavadora (De las buenas, de muchas revoluciones). Da vueltas y más vueltas a todo lo que hay dentro de ella. Sin suavizante. A pelo.
Supongo que en algún momento de mi vida habré pasado ya por esto, pero ahora mismo no lo recuerdo. Ahora siento como si todo esto fuera nuevo para mi, como si lo estuviera viviendo por primera vez. Y no sé cómo actuar o qué hacer. Y me siento aterrado.
Los peores momentos son al irme a la cama y al levantarme de ella. Termino el día mal y lo comienzo peor.
Me duele ... me duele ... me duele muchísimo. MUCHÍSIMO.
Sólo encuentro un pequeño desahogo escribiendo aquí (por no andar dando la brasa a nadie). Pero tampoco es un consuelo, porque lo leo después y vuelvo al puto infierno.
I´ve still got the blues for you ...
Used to be so easy to give my heart away.
But I found out the hard way,
there's a price you have to pay.
I found out that love was no friend of mine.
I should have known time after time.
So long, it was so long ago,
but I've still got the blues for you.
Used to be so easy to fall in love again.
But I found out the hard way,
it's a road that leads to pain.
I found that love was more than just a game.
You're playin' to win, but you lose just the same.
So long, it was so long ago,
but I've still got the blues for you.
So many years since I've seen your face.
Here in my heart, there's an empty space
where you used to be.
So long, it was so long ago,
but I've still got the blues for you.
Though the days come and go,
there is one thing I know.
I've still got the blues for you.
Etiquetas:
Enamorado,
Hundido,
Reflexionando,
Triste
martes 2 de marzo de 2010
EL PROBLEMA
(R, no deberías leer esto. Y lo siento, pero yo necesito escribirlo.)
Hay algo que no entiendo. Lo respeto, pero no lo entiendo. Si ella me gusta mucho a mi, y al parecer yo a ella también ... ¿dónde está el problema?
Sí, sé que la distancia es un problema. En nuestro caso un problema muy gordo. Lo sé. Pero no sé, pienso que si realmente nos queremos deberíamos intentarlo. Si luego no puede ser, pues no puede ser, pero ... creo que deberíamos por lo menos intentarlo.
Entiendo que existirían muchos momentos en los que no podríamos contar el uno con el otro. Que sufriríamos porque no tenemos al otro al lado para que nos consuele o para compartir algun mérito ... pero joder, también es verdad que nos tendríamos el uno al otro. ¿No es mejor tenernos un par de veces al mes que no tenernos nunca?
El amor es lo más bonito de este mundo. Cuando lo sentimos plenamente nos llena. Los vuelve unos locos felices. Hacemos cosas preciosas por la otra persona, nos desvivimos por ella, y cualquier sensación se multiplica por 10. ¿No es bonito abandonarse a ese amor? ¿Y si esto funcionara?
Esto en verdad me descoloca. Yo estaría dispuesto a hacer esfuerzos a largo plazo. No tendría ningun problema en irme a vivir donde está ella. Pero obviamente ahora mismo no. Necesito ir poco a poco. Que no sea una decisión tomada a lo loco. Pero sé que me iría con ella, porque la quiero muchísimo y de verdad que pienso que podría ser la mujer de mi vida. Me gustaría que pensara en esta posibilidad. Que pensara a largo plazo. Por ella me iría al fin del mundo. Lo tengo claro. Pero también tengo claro que no puedo hacer las cosas a lo loco.
Si en vez de negarse en redondo me diera la más mínima oportunidad, sé que los dos seríamos felices. La verdad es que realmente lo pienso. Mi convicción es tan grande que por eso no acabo de abandonar la idea de que podamos estar juntos.
Ayer, mi compañera de piso, para animarme un poquito, me escribió una carta en la que me venía a decir que era la mejor persona que había conocido en la vida. Que había sido la persona que la había hecho más feliz en esta vida, que había sido la persona que más había amado y que sabe que seré su mejor amigo siempre porque se lo demuestro cada día. Me hizo llorar (una vez más). Y además reflexionar. No quiero que suene egocéntrico, pero si realmente soy tan bueno ... estoy seguro de que a R la haría también totalmente feliz. Porque lo doy TODO siempre. Porque me desfondo por la gente a la que quiero. Porque mis actos dicen más que mis palabras. Porque amo de manera desgarradora, porque aprecio el más mínimo gesto y lo devuelvo multiplicado por mil. Porque si me gustas (que me gustas mucho) pelearé a muerte porque seas feliz.
No sé ... siempre me viene a la cabeza la misma frase: Creo que me merezco una oportunidad.
También me ronda por la cabeza que ... dudo que encuentre a una persona como ella. No sé. Con lo que me cuesta a mi conocer gente, pensaba que había dado con la mujer ideal, afín a mi. Y tirarlo todo a tomar por saco me descorazona y me hace pensar si realmente quiero seguir buscando a "esa persona" cuando creo haberla tenido delante de mis narices y ha huído de mi vida.
Muchas muchas muchas veces pienso que voy a acabar solo en esta vida. Y eso es una idea que me tortura. No me importa estar solo si no encuentro a la persona ideal, a la persona a la cual hacer feliz y viceversa. Pero es que pienso que la he encontrado y ... como los puñados de arena, se me escapa entre las manos.
Y quiero ser su amigo, ya que parece claro que no puede haber nada más ... pero no sé cómo reaccionaré el día que me diga ... bueno, no sé. Simplemente, ahora mismo no sé cómo debo comportarme.
Una tía así ... tan inteligente, tan graciosa, tan especial ... sólo hay una en la vida.
Y me duele tanto dentro ...
Hay algo que no entiendo. Lo respeto, pero no lo entiendo. Si ella me gusta mucho a mi, y al parecer yo a ella también ... ¿dónde está el problema?
Sí, sé que la distancia es un problema. En nuestro caso un problema muy gordo. Lo sé. Pero no sé, pienso que si realmente nos queremos deberíamos intentarlo. Si luego no puede ser, pues no puede ser, pero ... creo que deberíamos por lo menos intentarlo.
Entiendo que existirían muchos momentos en los que no podríamos contar el uno con el otro. Que sufriríamos porque no tenemos al otro al lado para que nos consuele o para compartir algun mérito ... pero joder, también es verdad que nos tendríamos el uno al otro. ¿No es mejor tenernos un par de veces al mes que no tenernos nunca?
El amor es lo más bonito de este mundo. Cuando lo sentimos plenamente nos llena. Los vuelve unos locos felices. Hacemos cosas preciosas por la otra persona, nos desvivimos por ella, y cualquier sensación se multiplica por 10. ¿No es bonito abandonarse a ese amor? ¿Y si esto funcionara?
Esto en verdad me descoloca. Yo estaría dispuesto a hacer esfuerzos a largo plazo. No tendría ningun problema en irme a vivir donde está ella. Pero obviamente ahora mismo no. Necesito ir poco a poco. Que no sea una decisión tomada a lo loco. Pero sé que me iría con ella, porque la quiero muchísimo y de verdad que pienso que podría ser la mujer de mi vida. Me gustaría que pensara en esta posibilidad. Que pensara a largo plazo. Por ella me iría al fin del mundo. Lo tengo claro. Pero también tengo claro que no puedo hacer las cosas a lo loco.
Si en vez de negarse en redondo me diera la más mínima oportunidad, sé que los dos seríamos felices. La verdad es que realmente lo pienso. Mi convicción es tan grande que por eso no acabo de abandonar la idea de que podamos estar juntos.
Ayer, mi compañera de piso, para animarme un poquito, me escribió una carta en la que me venía a decir que era la mejor persona que había conocido en la vida. Que había sido la persona que la había hecho más feliz en esta vida, que había sido la persona que más había amado y que sabe que seré su mejor amigo siempre porque se lo demuestro cada día. Me hizo llorar (una vez más). Y además reflexionar. No quiero que suene egocéntrico, pero si realmente soy tan bueno ... estoy seguro de que a R la haría también totalmente feliz. Porque lo doy TODO siempre. Porque me desfondo por la gente a la que quiero. Porque mis actos dicen más que mis palabras. Porque amo de manera desgarradora, porque aprecio el más mínimo gesto y lo devuelvo multiplicado por mil. Porque si me gustas (que me gustas mucho) pelearé a muerte porque seas feliz.
No sé ... siempre me viene a la cabeza la misma frase: Creo que me merezco una oportunidad.
También me ronda por la cabeza que ... dudo que encuentre a una persona como ella. No sé. Con lo que me cuesta a mi conocer gente, pensaba que había dado con la mujer ideal, afín a mi. Y tirarlo todo a tomar por saco me descorazona y me hace pensar si realmente quiero seguir buscando a "esa persona" cuando creo haberla tenido delante de mis narices y ha huído de mi vida.
Muchas muchas muchas veces pienso que voy a acabar solo en esta vida. Y eso es una idea que me tortura. No me importa estar solo si no encuentro a la persona ideal, a la persona a la cual hacer feliz y viceversa. Pero es que pienso que la he encontrado y ... como los puñados de arena, se me escapa entre las manos.
Y quiero ser su amigo, ya que parece claro que no puede haber nada más ... pero no sé cómo reaccionaré el día que me diga ... bueno, no sé. Simplemente, ahora mismo no sé cómo debo comportarme.
Una tía así ... tan inteligente, tan graciosa, tan especial ... sólo hay una en la vida.
Y me duele tanto dentro ...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)